Muros incas, piletas coloniales, arcos republicanos, monolitos contemporáneos y la Waka de Sapantiana, que sufrieron pintas en el Centro Histórico de Cusco, son limpiados por especialistas de la Dirección Regional del Cusco en vísperas a las celebraciones por el mes jubilar de la Ciudad Imperial. Grupos de químicos de la entidad, con apoyo de vecinos de los barrios tradicionales de San Blas y San Cristóbal, universitarios, provistos de solventes, realizan la acción hoy y mañana como parte de una jornada denominada “Cusco limpio” que lanzó la Comisión de Implementación del Plan Maestro del Centro Histórico (Coplan).
Antonio Silva del Carpio, coordinador de Coplan, informó a la Agencia Andina que la actividad empezó con la limpieza de una pileta colonial del siglo XVIII.
“El tratamiento que ahora le damos y esperamos que así se conserve lo hacemos con el fin de que no sean nuevamente dañados. Las pintas que estamos limpiando a la larga causan serios daños a las piedras”, refirió.
De acuerdo a una relación que elaboraron, son 26 sitios los que serán intervenidos entre elementos líticos incas de la calle Pampa del Castillo, muros de la plazoleta de San Cristóbal, arcos de San Andrés y Santa Ana, Sapantiana, el balcón cusqueño, entre otras, que han sufrido los atentados por drogadictos y alcohólicos.
Silva Del Carpio destacó que la ciudad del Cusco, al ser bella, necesita de la conservación y tratamiento de sus singulares atractivos, para el cual, afirmó, se hacen las convocatorias a vecinos a talleres de preservación por miembros del Coplan.
Andina
Antonio Silva del Carpio, coordinador de Coplan, informó a la Agencia Andina que la actividad empezó con la limpieza de una pileta colonial del siglo XVIII.
“El tratamiento que ahora le damos y esperamos que así se conserve lo hacemos con el fin de que no sean nuevamente dañados. Las pintas que estamos limpiando a la larga causan serios daños a las piedras”, refirió.
De acuerdo a una relación que elaboraron, son 26 sitios los que serán intervenidos entre elementos líticos incas de la calle Pampa del Castillo, muros de la plazoleta de San Cristóbal, arcos de San Andrés y Santa Ana, Sapantiana, el balcón cusqueño, entre otras, que han sufrido los atentados por drogadictos y alcohólicos.
Silva Del Carpio destacó que la ciudad del Cusco, al ser bella, necesita de la conservación y tratamiento de sus singulares atractivos, para el cual, afirmó, se hacen las convocatorias a vecinos a talleres de preservación por miembros del Coplan.
Andina
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