
Tras concluir obras de restauración y
puesta en valor.
Las obras de restauración y puesta en valor del templo colonial de Santa Ana,
ubicado en el tradicional barrio del mismo nombre, culminarán en diciembre
próximo, informaron hoy especialistas de la Dirección Regional de Cultura (DRC)
de Cusco tras una visita guiada.
El arquitecto Edwar Guevara Boza, residente de obra de la DRC, dijo a la
Agencia Andina que los trabajos iniciados en 2006 culminarán en
seis semanas con el tratamiento del falso piso, restitución de losetas de
piedra, la estructura de la cripta y la restitución del ladrillo pastelero
(parte interior).
Mientras que en la parte exterior falta la ejecución de los tramos 7, 8 y 9,
que consiste en excavaciones, peinado de taludes, concreto armado en taludes,
colocación de la reja ornamental, el pintado del lado norte de la sacristía, el
colocado del sistema eléctrico y el tratamiento de áreas verdes del patio del
evangelio.
La restauración de este templo consta de tres componentes: la obra física, la
investigación arqueológica y la restauración de las obras de arte.
Dijo que las dos últimas ya se concluyeron y solo están a la espera de la
conclusión del trabajo físico para ser repuestos.
Respecto a la investigación arqueológica, que en dos ocasiones paralizó la
obra, refirió que se han descubierto criptas con osamentas de niños dentro del
templo y al pie del altar mayor, 64 metros cuadrados de pinturas murales de la
época colonial de estilos ajedrezados y cortinaje, entre otras evidencias.
Guevara Boza señaló que a raíz del descubrimiento de criptas se ha decidido
hacer un trabajo especializado con la consolidación de cimientos y que estas
criptas, aún materia de investigación, serán puestas en valor.
Asimismo, se ha hecho un tratamiento de los muros de la época inca, colonial
y republicana en el patio del templo.
Por su parte, Ana María Gálvez Barrera, directora de Museos de la DRC, indicó
que se restauraron 22 pinturas al óleo, que corresponderían al pintor cusqueño
Diego Quispe Tito; 23 esculturas -entre ellas las de Santa Ana-; seis retablos
de yeso; un retablo de madera; un púlpito y seis muebles litúrgicos.
La mayoría fue tratado en los laboratorios de restauración de la DRC de Cusco
en Tipón.
El templo de Santa Ana, que guarda las esculturas de Santa Ana, madre de la
virgen María y del Señor del Cabildo, fue edificado en 1559 en el antiguo barrio
de Carmenca.
Esta es la cuarta intervención, la primera fue en 1659, luego en 1700, 1910 y
2006. La última demanda una inversión de tres millones 384,000 nuevos soles.
Santa Ana se encuentra a solo cinco minutos en auto desde la plaza de Armas
de la ciudad del Cusco. Desde este templo se divisa más de 80 por ciento de toda
la ciudad.
Andina
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